Un estudio realizado por la Universidad de Nuevo México detectó microplásticos en todas las muestras de placenta humana analizadas, con concentraciones que oscilan entre 6.5 y 790 microgramos por gramo de tejido. Este hallazgo evidencia una exposición ubicua a estas partículas durante el desarrollo prenatal, lo que plantea serias preocupaciones sobre su impacto en la salud fetal. Los microplásticos, presentes en alimentos, agua, aire y productos cotidianos, podrían alterar procesos biológicos críticos, como el transporte de nutrientes y hormonas, y provocar inflamación o estrés oxidativo. Los investigadores instan a profundizar en el análisis de los riesgos para el desarrollo humano y a implementar medidas para reducir la exposición a estos contaminantes en el entorno. Más información